Expertos reclaman convenio marco
internacional para frenar consumo de alcohol
Londres, 25
jun (EFE).- El aumento del consumo de alcohol en el mundo, responsable de una de cada 25
muertes al año, sólo puede frenarse a través de la creación de un convenio marco
internacional al auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), similar al
existente con el tabaco.
Esta es la
principal conclusión a la que han llegado un grupo de expertos que exponen hoy en la
revista británica "The Lancet" sus preocupaciones ante el cada vez mayor
consumo de bebidas alcohólicas observado a lo largo y ancho del planeta.
Según
Sally Casswell, profesora de la Massey University de Auckland (Nueva Zelanda) y el doctor
Thaksaphon Thamarangsi, del Ministerio de Salud Pública de Tailandia, el consumo excesivo
de alcohol no está actualmente entre las prioridades de la mayoría de los Gobiernos, un
"error" que "subestima el daño que causa esta práctica tanto a nivel
social como económico".
A su
juicio, hay dos claros culpables: la falta de voluntad política y los intereses creados
desde la propia industria de bebidas espirituosas, que torpedea cualquier iniciativa
destinada a reducir el consumo de alcohol.
Para
sortear estos dos escollos, los expertos reclaman a la OMS que entre en acción y siente
las bases de un convenio marco similar al suscrito en 2005 para el control del tabaquismo,
que cuenta en la actualidad con 164 Estados firmantes.??Algunas de las medidas que
proponen son el incremento del precio de los licores, la prohibición de anunciarlos o la
reducción del tiempo y los espacios en que pueden ser distribuidos.
En lo que
respecta a la subida de precios, señalan que los impuestos que se aplican a este tipo de
bebidas deberían ser proporcionales a la graduación alcohólica de las mismas, para así
disuadir a los más jóvenes de iniciarse en los licores más agresivos.
"Se
trata de acciones eficientes, que no suponen un coste adicional y que, además,
permitirían a los Estados ingresar un dinero extra", sostiene el doctor Peter
Anderson, de la Universidad de Maastricht (Países Bajos).
Y es que
todos ellos coinciden en la necesidad de actuar de forma enérgica e inminente ante la
"pandemia del siglo XXI", el alcoholismo, cuya sombra aparece cada año en 1 de
cada 25 muertes y cuya incidencia alcanza tintes dramáticos en Europa y Rusia.
Según un
estudio elaborado por el Centro de Adicciones y Salud Mental de Toronto (Canadá), el
consumo medio de alcohol puro por persona en el continente europeo asciende a 11,9 litros
al año, muy por encima de la media americana, de 8,7 litros.
Especialmente
preocupante es la situación en Rusia, donde el exceso en el consumo de alcohol está
detrás de la mitad del total de las muertes en edades comprendidas entre 15 y 54 años,
sobre todo en varones.
A nivel
global, los expertos explican el aumento de la mortalidad por la incorporación de cada
vez más mujeres al consumo de bebidas alcohólicas, sobre todo en los países más
desarrollados.
Asimismo,
también influye el hecho de que los adolescentes se inicien cada vez más temprano en
esta práctica.??Entre las enfermedades relacionadas directamente con el consumo excesivo
de alcohol destacan la cirrosis hepática y diversos tipos de cáncer, tales como el de
boca, el de garganta o el de colon.
Además,
también provoca estados de ansiedad y es responsable de una buena parte de los accidentes
de tráfico y de comportamientos violentos.
Para tratar
todos estos efectos, los Estados destinan anualmente más del 1 por ciento de su PIB
(medido en base a la paridad de poder de compra), un gasto que, si no se toman las medidas
oportunas, seguirá aumentando en los próximos años.
Desde la
comunidad científica, aseguran que los programas educativos "no son
suficientes" para concienciar sobre los riesgos del alcohol, sino que deben ir
acompañados de paquetes de medidas con un mayor calado social, entre las que también
citan el establecimiento de límites más severos en la cantidad de alcohol en sangre
permitida al volante. EFE
La Organización Médica Colegial pide que
se retome la ley antialcohol de Salgado
La norma
estaba encaminada a impedir que los menores bebieran
E. DE B. - Madrid - 25/06/2009
Aunque no le
gustan las medidas represivas, el alcance del alcoholismo juvenil (un 30% de los menores
se ha emborrachado en el último mes) ha llevado al recién elegido presidente de la Organización Médica Colegial
(OMC), Juan José Rodríguez Sendín, a pedir que se endurezca la legislación
para impedir el acceso al alcohol. Y el ejemplo está cerca: la ley antialcohol cuya elaboración tuvo que
abandonar la ex ministra de Sanidad -y actual vicepresidenta del gobierno- Elena Salgado,
cuando se dio cuenta de que ni siquiera todo su partido la apoyaba.
Sendín ha
dicho, en un desayuno con periodistas, que lo más adecuado es "reutilizar las
medidas que ya incluyó Salgado en su anteproyecto que se centraban en la regulación de
la publicidad de estas sustancias y en dificultar el acceso de los menores de edad, ya que
no hay otras mejores. Podemos estar perdiendo buena parte del cerebro de los futuros
adultos españoles como consecuencia de tomar tarde una decisión que ya había que haber
tomado". Porque, recordó, "no es lo mismo comenzar a beber a los 13 que a los
18, ni tampoco hacerlo con atracones, como está ocurriendo".
El presidente
de la OMC también se manifestó a favor de endurecer la ley antitabaco, aunque recalcó
que tan importante como una buena norma es que ñésta se cumpla, en alusión a la
situación de boicoteo de la norma que han mantenido algunas consejerías gobernadas por
el PP, como la de Madrid, Comunidad valenciana o La Rioja.
La ley
antialcohol (oficialmente, de Ley de medidas sanitarias para la protección de la salud y
la prevención del consumo de bebidas alcohólicas por menores) fue una iniciativa de
Salgado que tuvo que retirar hace dos años. En ella se establecía la prohibición
absoluta de vender alcohol a menores, y se restringía su publicidad y los lugares de
dispensación de estas bebidas. Pero, sobre todo, no hacía distinción entre unas bebidas
y otras, y eso puso en pie de guerra al sector vitivinícola español. Las protestas
fueron secundadas por el PP -fueron famosos el "¡Viva el vino!" con el que
acabó el presidente del PP, Mariano Rajoy, un mítin en Ciudad Real en febrero de 2007, o
el "Déjeme que beba tranquilamente" del ex presidente José María Aznar en
mayo de ese año-, que aprovechó la polémica para hacer campaña en regiones productoras
de alcohol. También hubo críticas de representantes del PSOE de Castilla-La Mancha y
otras zonas productoras de vino, que temían perder votos en las elecciones municipales y
autonómicas.
En cambio las
organizaciones sanitarias siempre apoyaron que se dificultara lo más posible el acceso a
las bebidas alcohólicas -independientemente de su origen, lo que emborracha es la
cantidad de etanol, venga éste de ginebra o de cerveza-.
ANÁLISIS
La lacra global del alcohol
Algunos
tumores, trastornos cardiovasculares están relacionados con el alcohol
En Rusia,
la bebida está detrás del 52% de las muertes prematuras
La revista
'The Lancet' pide más compromiso para frenar este problema de salud pública
Actualizado
viernes 26/06/2009
ISABEL F.
LANTIGUA
MADRID.- Una copa después del café de la
comida. Una cerveza a media tarde. Otras cañas al salir del trabajo, que se unen ya con
los cubatas de la noche. Y así, una semana tras otra hasta que un día el individuo
descubre que ha desarrollado un trastorno por culpa de la bebida. Un nuevo análisis, con
datos de 10 países, señala que el alcohol causa una de cada 25 muertes en el mundo y es
responsable del 5% del total de las enfermedades.
Sin
embargo, a pesar de que su impacto en la salud es tan negativo como el del tabaco, tanto
la Organización Mundial de la Salud (OMS) como los gobiernos son muy permisivos con esta
sustancia, según critica un número especial de la revista 'The Lancet'
sobre el tema.
El alcohol
forma parte de la cultura humana desde el principio de su historia. Una arraigada
tradición no exenta de problemas. El doctor Jürgen Rehm, del Centro de Adicciones y
Salud Mental de Toronto (Canadá), escribe en el primero de los artículos que el volumen
de alcohol ingerido y los patrones de consumo son las dos dimensiones que más influyen en
la salud. Y, en ambos aspectos, Europa se lleva la palma, con una de cada 10 muertes
atribuibles directamente al alcohol, una cifra superior a la de los otros continentes.
Según los investigadores canadienses, la media de consumo de alcohol a nivel global
equivale a 6,2 litros puros de etanol (el principal compuesto de las bebidas alcohólicas)
o a 12 unidades por persona a la semana. En Europa, la media es de 11,9 litros de etanol.
Le sigue NorteAmérica, con 9,4 litros. En todos los países, los hombres beben más que
las mujeres.
"Algunas
enfermedades, como un trastorno del hígado, han sido creadas por el alcohol, de tal
manera que si no se bebiera no existirían", señala el doctor Rehm. "Y entre
las que ya existen pero que se ven muy potenciadas por la bebida se encuentran los tumores
de boca y garganta, el cáncer colorrectal, la depresión, el infarto y otros problemas
cardiovasculares, cirrosis y diabetes", añade.
Pero no son
los únicos daños originados por el alcohol. Los accidentes de tráfico, los crímenes
violentos, los comportamientos sexuales de riesgo y los suicidios esconden muchas veces un
alto grado de alcohol en sangre.
En cuanto a
los grupos más afectados, los científicos apuntan a que son los jóvenes, de ambos
sexos, los que se ven más perjudicados por los efectos del alcohol y éste es responsable
de una gran proporción de muertes prematuras en los individuos entre 15 y 29 años.
Subir el
precio, una medida eficaz
En otro
trabajo publicado en la misma revista, el Doctor Peter Anderson de la Universidad de
Maastricht (Holanda) y su equipo analizan una por una las mejores medidas para tratar de
reducir el consumo de alcohol y, como consecuencia, sus efectos dañinos en la salud. Tras
reconocer que los países han hecho poco para controlar la situación, estos
investigadores concluyen que "encarecer el alcohol y hacerlo menos accesible y
prohibir cualquier tipo de publicidad relacionada con este producto son las dos medidas
con mejor relación coste-eficacia".
Después de
su análisis, basado en datos de la Organización Mundial de la Salud, aportan cuáles son
las seis mejores políticas que pueden aplicar aquellos países donde el alcohol se puede
consumir fácilmente.
En primer
lugar citan la importancia de fijar un impuesto mínimo para todas las bebidas con alcohol
(aunque reconocen que la existencia de un creciente mercado ilícito de bebidas
alcohólicas complica la implantación de esta iniciativa). También plantean que el
Gobierno tenga el monopolio de las ventas de alcohol o, en su defecto, establecer un
sistema de licencias que regule la edad y las horas de venta, bajo multas importantes si
no se cumplen, y que se prohíban totalmente los anuncios directos e indirectos de alcohol
-que ahora se promocionan incluso en eventos deportivos-.
Fijar una
concentración máxima de alcohol en sangre para poder conducir, mejorar la ayuda ofrecida
por los especialistas de Atención Primaria y establecer programas educativos son otras
medidas que pueden ayudar, aunque no han mostrado tanta eficacia como las anteriores.
"A
pesar de los paralelismos existentes entre el alcohol y los cigarrillos, parece que los
gobiernos no ven de la misma manera a ambos productos", escribe en un comentario
Robert Beaglehole, de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda). Pero a la vista de estas
evidencias sobre todos los especialistas que firman en 'The Lancet' unen su voz para pedir
mayor implicación de los políticos y de las instituciones para atajar el problema y
piden que se establezca una Convención de Control del Alcohol, al igual que se hizo con
el tabaco.
El vodka,
la condena de los rusos
Si hay un
país en el que el alcohol causa estragos, ése es Rusia. En los últimos años el exceso
de alcohol ha sido responsable del 52% de las muertes prematuras en los hombres de entre
15 y 54 años. Actualmente, la tasa de mortalidad rusa para las personas en esta franja de
edad es cinco veces más alta que en el resto de Europa para los varones y tres veces
superior en el caso de las mujeres. "Sin el alcohol, el índice de mortalidad sería
sólo un poco más elevado, pero no llegaría ni a doblar la media europea", afirma
Richard Peto, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), que ha realizado una
investigación con más de 60.000 ciudadanos en las ciudades de Tomsk, Branaul y Biysk.
La
posibilidad de que un chico de 15 años muera en Rusia antes de cumplir los 35 años es
del 10% y de que fallezca antes de llegar a los 57 es del 27%. En Europa Occidental este
riesgo es del 2% y el 6%, respectivamente. La diferencia de cifras se debe, en gran parte,
al consumo de vodka, la bebida que más gusta a los rusos.
El alcohol
es una gran fuente de ingresos para el país. Por eso todos los esfuerzos por controlar y
reducir su consumo han encontrado siempre mucho rechazo. La principal reforma la llevó a
cabo Gorbachov en 1985. Redujo la producción y limitó las ventas, lo que contribuyó a
salvar un millón de vidas y a aumentar la esperanza de vida en dos años. Sin embargo,
estos logros acabaron con el colapso sufrido por la Unión Soviética en 1991, cuando el
consumo, las muertes y los accidentes volvieron a escalar posiciones. En 2005, el entonces
presidente Putin, consciente de que 40.000 rusos fallecen cada año por culpa del alcohol
(aunque las estimaciones elevan esta cifra hasta los 600.000), introdujo una legislación
para limitar las ventas, pero aún hay que hacer mucho más.
Lo primero,
según los autores, es frenar la producción ilícita de bebidas y de vodka,
fundamentalmente, que supone el 50% de todo el alcohol que se consume en el país.
Una de cada 10 muertes en Europa está
relacionada con el alcohol
Los efectos de
la bebida en hombres triplican los de las mujeres
E. DE B. - Madrid - 26/06/2009
El alcohol es
la droga legal más consumida, y la única en la que se habla -a veces- de un máximo de
ingesta seguro-. Quizá por eso sus efectos sobre la salud no se han medido con tanto
rigor como con el tabaco o las sustancias ilegales. Un estudio Centro de Adicción y Salud
Mental Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto (Canadá) ha medido por primera vez
el efecto letal de la bebida. Según este trabajo -que ha publicado The Lancet- una
de cada 25 muertes en el mundo están relacionadas con la bebida. De ellas, el 6,3% se
produjeron en hombres y el 1,8% en mujeres. En Europa la tasa es muy superior, y llega al
10%.
La media de
consumo en Europa está en 11,9 litros de etanol (el alcohol puro) por persona y año,
casi el doble que la media mundial (6,2 litros). Como las bebidas tienen distinta
graduaciones, no se puede establecer un único sistema de medida. Por eso cuando se habla
de alcohol los expertos se refieren a unidades (10 mililitros de alcohol puro). Con este
baremo, 11,9 litros supondrían 1.190 unidades. Por ejemplo, un tercio de cerveza con un
5% de alcohol tiene 16,5 mililitros de etanol, o, lo que es lo mismo, 1,65 unidades. Así
que un europeo adulto toma de media el equivalente al alcohol de 721 tercios de cerveza al
año, o dos al día. Esta media se refiere sólo a la población bebedora, ya que los
autores del estudio, que ha dirigido Jürgen Rehm, hantenido en cuenta que un 45% de los
hombres y un 66% de las mujeres del mundo no toman alcohol.
Lógicamente,
cuanto más se bebe mayor es el daño en la salud. La mayoría de las muertes causadas por
el alcohol se debían a heridas, cáncer, enfermedad cardiovascular y cirrosis hepática.
Esto tiene otro reflejo: un 5% de los años de vida perdidos (una medida internacional que
mide lo que se adelanta la muerte en función de factores externos) se debe al alcohol.
Un
experto de la OMS está en contra de la exclusión del vino de la Ley de Drogas
Agencia EFE
Vilagarcía (Pontevedra), 17 jun
(EFE).- Manuel Isorna, máster en drogodependencias de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) ha alertado hoy de los graves problemas que pueden causar el dejar fuera de la
Ley de Drogas al vino.
Isorna recordó que el vino será
excluido de la Ley de Drogas de Galicia que quiere presentar la conselleira de Sanidad,
dentro de los primeros cien días de mandato, lo que ha generado un "profundo
malestar en los profesionales que vienen trabajando en la prevención de las drogas",
indicó.
El experto dijo que la OMS considera
al vino como una droga legal que causa graves perjuicios a las personas.
El Gobierno central hizo publico ayer
el ultimo estudio sobre el consumo del vino, donde se refleja que el 81 por ciento de los
adolescentes lo probó alguna vez, que las borracheras durante el fin de semana afectan al
24 por ciento de los jóvenes.
Manuel Isorna, recuerda que "el
vino es una droga, que contiene etanol que es lo que genera adicción y la OMS así lo
cataloga cómo una droga, por lo que es difícil de sostener que no esté incluido en la
Ley de Drogas de Galicia".
El no incluir el vino en la Ley
"puede hacer pensar que no debe de ser tan malo y entonces las consecuencias
sanitarias, laborales, familiares y personales serán alarmantes", aseguró Isorna.
Sin embargo el experto reconoce que
el vino forma parte de nuestra cultura "y muchos jóvenes lo consumen para colocarse
los fines de semana mezclándolo con otros aditivos, por lo que es preciso trabajar en la
prevención para que sepan que para ligar y disfrutar no es necesario consumir nada",
dijo.
Manuel Isorna censura que se elaboren
leyes y que después no se cumplan, "vemos a críos con bolsas del supermercados en
la mano cargadas de alcohol y se mira para otro lado", aseguró.
La Fundación Galega Contra o
Narcotráfico y Érguete se habían pronunciado a favor de que el vino se incluyera en la
Ley de Drogas de Galicia.
NI COMPRAR NI CONSUMIR EN CIUDADES
ENTERAS
La embriaguez en público de los
británicos impone la 'ley seca' en Reino Unido
EFE, 25 de junio de 2009.
Más de
setecientas zonas donde impera la 'ley seca' fuera de los establecimientos debidamente
autorizados para vender alcohol se han creado últimamente en el Reino Unido. Existe una
gran preocupación por la creciente embriaguez en público de los británicos,
Las
autoridades locales están introduciendo ese tipo de zonas, que abarcan desde barrios
concretos hasta ciudades enteras, al ritmo de unas cien al año, informa el diario 'The
Times'.
En esas
zonas, la policía puede confiscar las bebidas alcohólicas a cualquier persona que no
esté en un lugar autorizado aunque no haya abierto el envase, ya sea una botella de
vino o una lata de cerveza.
No hace
falta siquiera que el agente de la autoridad piense que la persona en cuestión amenaza
con alterar el orden público para confiscarle le bebida e imponerle, en caso de que
desobedezca, una multa máxima de 500 libras (590 euros), que pronto se elevará a 2.500.
La
legislación que da a las autoridades locales el poder de introducir esas zonas
"designadas" data de 2001 y obedece a la preocupación por la creciente
embriaguez en público de los británicos.
Según 'The
Times', la policía se extralimita a veces en sus poderes y confisca botellas de vino y de
cerveza a personas que participan en pacíficos pícnics o que acaban de comprar una
botella para beberla en casa.
El Campaign
Club, un grupo de presión que protesta contra esas prácticas, calcula que la policía
confiscará hasta 20.000 botellas de bebidas alcohólicas a lo largo de este verano.
Como
desafío, el club ha programado para este sábado en la playa de Brighton (sur de
Inglaterra) un gran pícnic en el que se consumirán bebidas alcohólicas.
Para evitar accidentes, ¿sólo control de alcohol y velocidad?
Luis Darío
Larrateguy (*)
Todo el
mundo piensa que las causas de los accidentes de tránsito son la velocidad, el alcohol,
las drogas o las distracciones, pero no se tiene en cuenta un trastorno muy común en la
población general: el síndrome de apneas durante el sueño.
Esta
enfermedad provoca entre un 10 % y un 15 % de los accidentes de tránsito, por lo que hay
que tomar más en serio este trastorno porque el afectado pone en peligro su vida y la de
los demás.
Lo trágico
es que estos enfermos sin tratamiento pueden tener serias complicaciones cardiovasculares
o morirse en un plazo de cinco años, pero además cuando conduce un coche de más de mil
kilos de peso, puede ser causante de un verdadero desastre si tiene un accidente.
Esto ha
sido investigado por científicos de todo el mundo y tiene una incidencia clara en la vida
práctica, en un momento en el que cada vez hay más gente detrás de un volante. No sólo
corre peligro la vida del conductor afectado, sino la de todos los demás.
EFECTOS A
LARGO PLAZO. El síntoma más peligroso del Síndrome de Apneas del Sueño es la
somnolencia que causa problemas al día siguiente.
El paciente
se levanta más cansado de lo que estaba al acostarse. Se duerme fácilmente o le cuesta
prestar atención y comienza a perder la memoria.
Pero tiene
efectos mucho más serios sobre la salud a largo plazo como el infarto de miocardio o la
hipertensión arterial, aunque ahora sabemos que si el trastorno se trata correctamente
este riesgo a largo plazo también desaparece.
UNA MALA Y
UNA BUENA. Como este síndrome está ligado a la obesidad, todo nos indica que habrá
muchos más pacientes en el futuro.
La buena
noticia es que cada vez se va a molestar menos al enfermo para tener el diagnóstico.
Hasta ahora debía venir a la Unidad de Sueño y pasar una noche donde se le realiza la
polisomnografía.
Actualmente
estamos utilizando métodos que nos permiten hacerlo en casa del paciente, con menos
engorro y más rapidez. Estos nuevos estudios domiciliarios permiten llegar al
diagnóstico de la mayoría de los casos, aunque hay un grupo de ellos que debe ser
estudiado con los métodos tradicionales.
Cada día
sabemos más acerca de este trastorno gracias a la investigación permanente, y así
podemos hoy ser más rápidos y eficientes al realizar los informes para un diagnóstico
certero.
¿Y EL
TRATAMIENTO? Esta es una enfermedad que no se trata con pastillas o con medicamentos sino
con un dispositivo que mediante una mascarilla envía aire a presión a través de la
nariz para evitar las pausas (apneas) de la respiración nocturna.
Pero aquí
también hemos avanzado. Las viejas máquinas de CPAP, grandes, pesadas y ruidosas, han
sido reemplazadas por pequeños dispositivos que caben en la palma de la mano,
silenciosos, livianos y de escaso mantenimiento que incluso se pueden usar con energía de
12 voltios, con lo que los pacientes pueden ir de campamento o utilizarlos en el auto.
También
han mejorado las máscaras, ya que se adaptan mejor, hacen menos ruido porque ya no
utilizan los viejos whisper para eliminar el aire espirado. Muchas de ellas
tienen novedosas formas que mejoran el confort del paciente y su pareja.
LEGISLACIÓN.
El Síndrome de Apneas durante el Sueño está en la Clasificación Internacional de
Enfermedades de la OMS con el código CIE 10- G 47.3.
En Brasil,
la resolución 267 obliga a los conductores de vehículos al renovar su carnet o cambiar
de categoría, ser evaluados para descartar Síndrome de Apneas del Sueño de acuerdo con
parámetros clínicos y confirmado con polisomnografía. Los pacientes tratados pueden
seguir conduciendo vehículos.
Es
prioritario que nuestros legisladores trabajen en este sentido.
(*) Médico
www.respirarparana.com.ar
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